El ojo seco: un problema en aumento

Actualizado: abr 19



El ojo seco es un problema ocular que ocurre cuando el ojo no segrega suficiente lágrima para lubricar la superficie o cuando ésta es de baja calidad.

Esta circunstancia de baja lubricación aumenta con el paso de los años y, también, debido al uso frecuente de pantallas.



Para saber más sobre el ojo seco, su incidencia en nuestro país, así como los posibles remedios, hemos consultado a uno de los mayores expertos en temas de oftalmología: Jesús Merayo-Lloves, profesor titular de oftalmología de la Universidad de Oviedo y director del Instituto Universitario Fernández-Vega, entre otros cargos.


Según Merayo-Lloves, el ojo seco afecta en España a un 14% de la población pero, cuando se segmenta por edad y se hacen estudios en la población diana (mayores de 45 -50 años), este porcentaje sube al 30%, manifestando una mayor frecuencia en mujeres.

El experto señala, además, que se trata de una patología cada vez más frecuente: “Los problemas de superficie ocular relacionados con el ojo seco están aumentando.


Razones

1.- Envejecimiento de la población.

2.- El aumento de factores de riesgo como el uso no ergonómico de pantallas: smartphones, ordenadores, tablets…

3.- Exposición a tóxicos: humo del tabaco o contaminantes industriales.

4.- Factores ambientales como la exposición al viento y sol sin protección.


Las mujeres mayores de 45: las más afectadas

“Antes de llegar la menopausia hay una disminución de hormonas masculinas (andrógenos), lo que provoca que baje la secreción de todas las mucosas, incluida la conjuntiva” explica Merayo-Lloves.


“La sequedad ocular también afecta a los pacientes con tratamientos tópicos crónicos (colirios), pacientes con alergia ocular, usuarios de lentes de contacto, así como a los pacientes con enfermedades autoinmunes que desarrollan un déficit de producción de lágrima (como el síndrome de sjogren) y pacientes con enfermedades de la piel como rosácea ocular u otras blefaritis que hacen que la lágrima se evapore más”, añade.

¿Cuáles son los síntomas de ojo seco? 

Las personas con este problema se quejan de sensación de arenilla o de cuerpo extraño, ojos pesados o cansados, quemazón, escozor. En casos más agudos, también sienten molestias más graves y, cuando se afecta la córnea, dolor.





¿Y las soluciones? 

Lo más importante para combatir este problema es educar sobre los factores de riesgo “Es fundamental usar los ordenadores de un modo ergonómico, parpadear con frecuencia, evitar tóxicos y ambientes secos y, también, proteger los ojos con gafas de sol del viento y del sol. Conviene, además, evitar la medicación que seca el ojo tanto por vía oral (tranquilizantes), como tópicos (colirios con vasoconstrictores o con conservantes). Una vez que se diagnostica la enfermedad, se recomienda el uso de fármacos que lubrifican la superficie ocular (lágrimas artificiales), si hay inflamación se prescriben tratamientos anti inflamatorios tópicos y, si hay enfermedades sintéticas (de todo el cuerpo), que se manifiestan en el ojo, se trata la enfermedad general”, subraya el director del Instituto Universitario Fernández-Vega.



Lo último en tratamientos: colirios personalizados

Cuando los tratamientos anteriores no son suficientes para controlar la enfermedad se puede realizar un abordaje regenerativo aprovechando los factores de crecimiento de las plaquetas del propio paciente.


Para proteger la superficie ocular del ojo seco se recomienda seguir hábitos saludables: evitar el sol (especialmente la luz de alta energía- a partir del azul, violeta u ultravioleta) y el viento, parpadear con frecuencia (especialmente mientras se usa un ordenador), estar bien hidratado y evitar tóxicos.

Además, es fundamental realizar revisiones periódicas de la visión y corregir los defectos de refracción.

Fuente: http://www.nosinmisgafas.com

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